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This content is provided by the WHO Collaborating Center in Supportive Cancer Care, Pain Research Group, The University of Texas M. D. Anderson Cancer Center. |
Esta Guía fue desarrollada por un Panel interdisciplinario de especialistas comisionados por la AHCPR que involucró profesionales en enfermería, medicina, farmacia, psicología, terapia física; usuarios de los servicios de salud y especialistas en ética.
El Panel empleó cuatro procesos para desarrollar la Guía. Primero, se hizo una investigación clínica amplia e interdisciplinaria de las necesidades mas corrientes para la aplicación de los principios terapéuticos y de las nuevas tecnologías para el control del dolor por cáncer. Este proceso incluyó una revisión de todas las guías disponibles y de los estándares pertinentes, solicitud de información y opiniones de consultores externos y un foro abierto (anunciado en el Registro Federal llevado a cabo en Washington, DC, el 5 de Septiembre de 1991) para recibir la mayor información posible de las partes interesadas.
Segundo, el Panel hizo una investigación de campo para definir el conocimiento básico existente y evaluar críticamente las presunciones y conocimientos comunes. Aunque el enfoque principal fue el dolor por cáncer, también se revisó literatura sobre dolor en pacientes VIH positivos o con SIDA. Cuando eran escasos los estudios disponibles sobre la evaluación de intervenciones en diferentes poblaciones de pacientes con cáncer, se emplearon como evidencia complementaria los estudios conducidos en otras poblaciones clínicas. Se examinaron estudios con pacientes de todas las edades. Se realizó una síntesis de la evidencia científica, incluyendo metaanálisis cuando había un número suficiente de estudios experimentales en la literatura. Diecinueve bases de datos fueron examinadas y aproximadamente 9.600 citas fueron seleccionadas. Se discutieron 625 estudios por sus méritos científicos y se incluyeron 550 en las tablas de evidencia de las modalidades de intervención.
El anexo A clasifica la fortaleza científica de cada una de las intervenciones, de acuerdo con los tipos de evidencia que las sustentan. En resumen, la fortaleza de la evidencia para cada recomendación describe que tan consistente es la información que avala la recomendación. La fortaleza de la evidencia oscila desde A (muy fuerte) hasta D (poca consistencia o ausencia de evidencia empírica sistemática).
Cuando la fortaleza es calificada como A o B la recomendación del Panel se basa principalmente en la evidencia científica. Cuando la fortaleza es C o D, el Panel utiliza la evidencia empírica disponible orientada principalmente por el criterio de los expertos. Cuando la recomendación es una declaración del Panel con respecto a una práctica deseable pero que no es aceptada comúnmente se emplea el término "Consenso del Panel."
Tercero, la redacción de la Guía fue desarrollada por los miembros del Panel y los consultores. En total se escribieron 17 borradores. El Panel revisó los bosquejos de la Guía e hizo pruebas de campo en el medio clínico. Los comentarios fueron revisados e incorporados. Se desarrolló un folleto para el paciente evaluado en pruebas de campo con 69 pacientes y 6 médicos.
En total 468 consultores, revisores y evaluadores hicieron contribuciones para el desarrollo de la guía. El proceso total fue depurado por el Panel, en 6 reuniones durante un periodo de 2 años.