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This content is provided by the WHO Collaborating Center in Supportive Cancer Care, Pain Research Group, The University of Texas M. D. Anderson Cancer Center. |
La contra-estimulación comprende técnicas como la estimulación eléctrica transcutánea (TENS) y la acupuntura. Se cree que estas técnicas activan las vías de neuromodulación del dolor, a través de la estimulación directa de nervios periféricos (Sjölund y Eriksson, 1979). La literatura que apoya estas intervenciones no es conclusiva, aunque algunos pacientes reportan alivio utilizándolas. (Avellanosa y West, 1982; Bauer, 1983).
Estimulación Eléctrica Transcutánea (TENS). La Estimulación Eléctrica Transcutánea (TENS) es un método para aplicar estimulación eléctrica, con bajo voltaje y de manera controlada a fibras periféricas mielinizadas, a través de electrodos cutáneos, buscando modular la transmisión del estímulo y aliviando el dolor. La investigación en terapia con TENS en pacientes con cáncer está limitada a estudios no controlados y reportes de casos. (Avellanosa y West, 1982 Bauer, 1983). Un meta-análisis de estudios de terapia de TENS en pacientes post-quirúrgicos (Acute Pain Management Guideline Panel) encontró que tanto la TENS como la TENS simulada redujeron significativamente la intensidad del dolor y no se encontraron diferencias significativas en el consumo de analgésicos o en la intensidad del dolor. Estos resultados sugieren que, como otras intervenciones, parte de la eficacia de la TENS puede atribuirse al efecto placebo. Pacientes con dolor leve pueden beneficiarse de un ensayo terapéutico con TENS.
Acupuntura La acupuntura es una técnica neuroestimuladora que trata el dolor a través de la introducción de agujas sólidas y pequeñas en la piel a diferentes profundidades, penetrando generalmente el músculo. Existen algunos estudios controlados acerca de su uso, pero los meta-análisis (Patel, Gutzwiller, Paccaud, et al., 1989; ter Riet, Kleijnene, y Knipschild 1990) no son conclusivos y no especifican qué tipos de dolor pueden o no aliviarse con la acupuntura.
El dolor puede ser síntoma de una enfermedad progresiva, el comienzo de un proceso infeccioso o una complicación del tratamiento. Por lo tanto, los pacientes que escojan la acupuntura como un método para el alivio del dolor, deben informar la aparición de nuevos dolores al grupo tratante, antes de buscar paliación a través de esta. Una relación abierta y de aceptación le permitirá al paciente y al equipo tratante discutir los aspectos positivos, los negativos y las situaciones en donde la acupuntura puede estar contraindicada.
Los clínicos deben aprender a interpretar señales que indican que el dolor no está controlado cuando un paciente busca terapia con TENS o acupuntura. Si el paciente busca estos métodos alternativos, el clínico, conjuntamente con el paciente, deben revisar el esquema de tratamiento:
Los estudios controlados son necesarios para evaluar la efectividad de técnicas de estimulación en el manejo del dolor por cáncer.