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M. D. Anderson : 4. Manejo No Farmacológico: Modalidades Fisicas y Psicologicas : Intervenciones Psicosociales

Las intervenciones psico-sociales son una parte importante del acercamiento multimodal en el manejo del dolor. Estas intervenciones no están dirigidas a reemplazar la terapia farmacológica, sino a ser utilizadas conjuntamente con los analgésicos apropiados para el manejo del dolor. Cuando las intervenciones psico-sociales son efectivas en el alivio del dolor, los clínicos no deben concluir que el dolor era "irreal."

El objetivo de estas técnicas es ayudar al paciente a ganar sentido de control sobre el dolor. Una premisa simple es el fundamento de estas intervenciones: cambiar la forma cómo los pacientes piensan acerca de su dolor puede tener un impacto positivo sobre su sensibilidad, sus emociones y reacciones hacia el dolor. (McGrath, 1990b).

Las intervenciones psico-sociales pueden utilizar técnicas cognoscitivas o conductuales o ambas. Al enfocarse en la percepción y el pensamiento, las técnicas cognoscitivas influyen en la forma como interpretamos los eventos y las sensaciones corporales. Darle al paciente información acerca del dolor y su manejo y ayudarle a pensar diferente acerca de su dolor son técnicas cognoscitivas sencillas. Las técnicas conductuales están dirigidas a ayudar a los pacientes a desarrollar capacidad de adaptación para manejar el dolor y a modificar sus reacciones.

Muchos pacientes con cáncer están motivados a utilizar técnicas cognitivo-conductuales que pueden ser efectivas no solamente para controlar los síntomas, también sirven para restablecer en el paciente la sensación de autocontrol, de eficacia personal y su participación activa en el autocuidado.

Al recomendar intervenciones psico-sociales, el equipo de cuidado clínico debe considerar:

Las intervenciones psico-sociales deben ser implementadas en etapas tempranas de la enfermedad para que los pacientes puedan aprender y practicar estas técnicas mientras tienen suficiente fortaleza y energía. Cuando se implementan temprano, tienen más posibilidades de ser exitosas, lo que motiva al paciente a seguir utilizándolas. El paciente y la familia deben recibir información que describa las estrategias utilizadas para el manejo del dolor y la ansiedad, y deben ser motivados a ensayar diferentes estrategias, para luego seleccionar una o varias que puedan utilizarse regularmente en el manejo del dolor.

De la misma manera que otras modalidades, las intervenciones psicosociales pueden requerir diferentes niveles de entrenamiento y experiencia de parte del equipo de atención. Las intervenciones aquí discutidas pueden ser aplicadas por casi todos los clínicos. Adicionalmente a éstas intervenciones, algunos pacientes se pueden beneficiar de psicoterapia de corta duración (ver Capítulo 7).

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Se recomienda citar este documento así:

Jacox A. Carr DB, Payne R, et al. Management of cancer pain. Clinical Practice Guideline No. 9. AHCPR Publication No. 94-0592. Rockville, MD. Agency for Health Care Policy and Research. U.S. Department of Health and Human Services. Public Health Service. March 1994.