|
This content is provided by the WHO Collaborating Center in Supportive Cancer Care, Pain Research Group, The University of Texas M. D. Anderson Cancer Center. |
Los procedimientos quirúrgicos pueden causar diferentes formas de dolor incluyendo el dolor incisional. Dependiendo de la resección y de los tejidos removidos, los pacientes pueden experimentar dolor profundo que puede ser difícil de controlar. Finalmente los pacientes pueden experimentar gran variedad de síndromes dolorosos crónicos postquirúrgicos (Ver tabla 5). Algunos de estos síndromes aparecen semanas o meses después. El cirujano debe identificar y tratar los síndromes dolorosos característicos que siguen a procedimientos quirúrgicos específicos (p. e. mastectomía, nefrectomía, etc.).
Una técnica quirúrgica cuidadosa, puede frecuentemente reducir la severidad del dolor postoperatorio. Medidas básicas como manejar suavemente el tejido, usar protectores de nervios y vasos; evitar la isquemia del tejido; practicar la neurolisis cuidadosamente; usar cuando sea necesario el microscopio, seleccionar las incisiones que mejor respeten los tejidos, pueden contribuir a disminuir el dolor de la cirugía y la recuperación.
En el período postoperatorio el cirujano debe estimular el uso total del armamentario para el control del dolor. El manejo de los pacientes con dolor agudo tal como el causado por fracturas patológicas, cirugía o procedimientos diagnósticos se describe en detalle en el documento -Acute Pain Management Guideline Panel 1992).
El cirujano debe asegurar la calidad del control del dolor postoperatorio con un contacto frecuente y directo con el paciente. El cirujano sin experiencia en el manejo del dolor debe buscar ayuda, particularmente para el tratamiento de poblaciones especiales. Un enfoque integrado y multidisciplinario para el control del dolor puede maximizar la utilidad de la cirugía en el control del dolor en los pacientes con cáncer.